lunes 31 de agosto de 2009

- SE ACABAN LAS VACACIONES Y TAL.







Operación retorno, recuento de muertos este verano en las carreteras españolas y tal y tal.
Obviando a los empleos privilegiados, que hoy día son bastante, para una gran mayoría de los ciudadanos, ya finalizan estos días de merecidas vacaciones que cada año se gozan por derecho propio y se disponen a regresar a la rutina y al estrés cotidiano.
Once meses de presión -como la de un cocido a olla muy lenta- a cambio de quince días de relax donde poder estar presentes, a tiempo total -es decir en cuerpo y pensamiento-, con sus respectivas familias, ó para beber ávidamente la cerveza de los chiringuitos, en vías de extinción, ó para conocer un poco de la capa exterior del supermercado del mundo: la Torre Eiffel, un paseo por los canales, el verdadero color de la arena tropical, los culos morenos de Varadero, o qué sé yo, antes de emprender el viaje definitivo y del que nunca se regresará.
Durante estos días se ha pretendido hacer todo lo que no se hizo durante el inacabable año: comer relajado, reír distendido, beber saboreando, dormir sin sobresaltos, exponer la piel a la brisa y a la luz del sol, algún deporte, alguna lectura aparcada, algún corto y superficial viaje,... y deja ya de contar, no da tiempo para más.
Se regresa al barrio luciendo un intenso y apresurado tono de piel condenado a desaparecer en pocos días y también con la ilusión de que, otra vez, transcurran lo más rápido y compasivamente posible otros once meses, para de nuevo poder comer, reír, beber, dormir, practicar algún deporte, leer algo y conocer un poco de la tierra que pisamos, durante otros quince días.
Asemeja un poco al corre-corre que te pillo del hámster en su jaulita circular.
¿No parece el timo anual de cada año? Y redundo gramaticalmente de manera consciente.
Sobran ya los consejos de siempre de los doctores acerca de los detalles de tomar el sol, hidratarse bien, cómo afrontar el síndrome posvacacional, etc..., pero ¿quién aborda el núcleo principal de esta forma de vivir ya arcaica? ¿Este descompensado y descompasado trueque?
¿Se cree, de verdad, el currito, que esas 1000 (ó 2000) cervezas tomadas en el relajo del chiringuito, le cargarán la batería para soportar las putadas del encargado de turno, o el moving del compañero celoso durante otros once meses?
¿Se cree, de verdad, la señora del hogar, que esas dos semanas "quemelopongantodopordelante", le servirán para soportar otros once meses los desaires acostumbrados? Bueno, me dirán: -menos es nada- Y es cierto. Migajas. Sucedáneos de vida. Una engañifa.
¿No sería preferible cambiar nuestra forma de vivir?
Los mismos doctores aducen que, en la practica del ejercicio físico por ejemplo, no es tan importante la cantidad de esfuerzo como la regularidad.
Hasta el sector precario de empleo lo agradecería.

¿Y quién le pone el cascabel al gato?
No me refiero a quién me pone el cascabel a mí, claro.




v.

6 comentarios:

Bletisa dijo...

¡Pero que flojos soís coño!
Mira cuando yo era pequeña ni vacaciones ni nada.
Pasábamos el verano tórrido en Madrid y el mar nos venía con mucha suerte en la postal del pariente rico que nos escribía desde Santa Pola o desde Tunez cuando Santa Pola se nos antojaba un paraiso y Tunez otro mundo.
Pero te advierto que seguíamos a lo nuestro sin traumas. Lo nuestro no era más que acostarnos más tarde, jugar más en la calle y ver a nuestro padre no madrugar y llevarnos al Retiro a jugar en los columpios o a bañar a nuestra perra Paty en la piscina para perros.
Hace poco hablando con Carmen Iglesia le decía que nunca me cuesta volver al trabajo después de las vacaciones. Seguramente es porque me gusta mi trabajo, decía ella.
Me gusta, sí, pero leyéndote, creo que es porque no tengo esa cultura de que vacaciones lleven implícito un éxodo casi obligatorio con moreno incluído.
Las vacaciones son otras cosas.

víctor (gato) dijo...

jajaja


¿Las vacaciones son otras cosas?...
Pal currito corriente y moliente no es mucho más.

¡¡Me pica la curiosidad!!. ¡Anda descansa de tanto LEMOINE, haz un huequito en tu blog y explica qué son las vacaciones! Antes de que llegue la sangre al río, jaja.



Beso.

Bibiana Poveda dijo...

vivimos (o hacemos como que...) en un mundo en el que la mayoría de las cosas están al revés y todo produce, finalmente, insatisfacción.
traer nuestra mente y nuestro espíritu "a casa", o sea, a nosotros mismos, cada día. carpe diem. no hay otra para los que buscamos cierto equilibrio en el samsara.
abrazo, gato. me alegra "verte" y me gustan tus reflexiones.

mariposasalvuelo dijo...

Víctor se te extraña.
Pues déjame decirte que están mejor que en México. Acá se tienen vacaciones dependiendo de los años trabajados y el primer año sólo se tiene derecho a 5 días de vacacioens, si mal no recuerdo. Claro también están los días de asuetos obligados por calendario de los festejos Nacionales y ahí sí que nos azotamos, para eso nos forjamos solitos.
Y tú a dónde fuiste de vacas?
Yo, ya sabes estuve por tu tierra, a la que ahora amo más que antes. Cómo me gustó Víctor.
Otro abrazo poeta, aunque ya no dejes tu poesía.

víctor (gato) dijo...

Gracias BIBI, porque no sé cómo llego, ni pa qué me meto en estos líos reflexivos, jaja
Creo que llevas toda la razón. Estamos acostumbrados a estar dispersos y distraídos con cualquier mosca que pasa ante nuestros ojos, como le ocurre a los gatos. Incluso llegamos a condicionar toda nuestra vida a esa mosca, hasta que nos damos cuenta que nuestra vida es mucho más.

No sabes cómo te agradezco que pases por este rinconcito cada día más anodino.

BESOS. Me alegra verte.

víctor (gato) dijo...

Ayy!!! Cómo me alegra hablar de nuevo contigo, ALE.

Siiiii, espero que los españoles os hayamos dado el mejor trato, un trato preferente y que os hayáis llevado buenos recuerdos.
Si, sé que por desgracia siempre hay personas que lo pasan peor en cualquier zona del mundo, e incluso muchísimo peor. Es cierto.

Mi poesía ya aparecerá, te lo prometo. Esto es solo un pequeño descanso. Ahora estoy bajo mínimos.
Sólo para que no se olvidéis de mí.

Me tienes que prometer que en tu blog postearás una pequeña crónica de tu paso por nuestra tierra, o alguna de tus impresiones, o alguna anécdota, o alguna foto vuestra pisando tierra española. Yo qué sé, jajaja.
Sé que también conociste a BATANIA, ALBERTO el grande, que se nos va de nuevo.

Un beso grande, Ale, me has alegrado mucho.