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Yo estoy absolutamente convencido de que el poeta también es persona alegre, que tiene sentido del humor -y no hablo del humor negro del sarcasmo-.
Lo tiene igual que el escritor de cuentos, el de narrativa, o incluso el ensayista; porque le he visto reír y bromear cuando toma cervezas con sus amigos y en definitiva, en todos, o en muchos de los momentos ajenos al de versificar.
Pero qué perversa facultad tienen las sillas de los poetas, que nada más sentarse en ellas y extender el papel para rimar un poco, los transmuta en imposibles personajes melancólicos, o en elegidos para transmitir algún mensaje trascendental a la Humanidad. Como si en ese justo momento se le concediese la gracia de poder expresar sus últimas palabras antes de recibir la devastadora descarga eléctrica -de la silla-, que finiquite con su vida y mitifique su obra.

Yo estoy absolutamente convencido de que el poeta también es persona alegre, que tiene sentido del humor -y no hablo del humor negro del sarcasmo-.
Lo tiene igual que el escritor de cuentos, el de narrativa, o incluso el ensayista; porque le he visto reír y bromear cuando toma cervezas con sus amigos y en definitiva, en todos, o en muchos de los momentos ajenos al de versificar.
Pero qué perversa facultad tienen las sillas de los poetas, que nada más sentarse en ellas y extender el papel para rimar un poco, los transmuta en imposibles personajes melancólicos, o en elegidos para transmitir algún mensaje trascendental a la Humanidad. Como si en ese justo momento se le concediese la gracia de poder expresar sus últimas palabras antes de recibir la devastadora descarga eléctrica -de la silla-, que finiquite con su vida y mitifique su obra.
Por qué esa dicotomía entre su vida personal y su poesía. Por qué esa lejanía entre ellas.
Después vendrán -ellos mismos- a rogar, que por favor, nadie se piense que siempre se encuentran sumidos en ese estado depresivo y que también les gusta ir al cine y bailar salsa y cocinar y contar chistes y reír, con ganas, jugando con sus hijos, y reír a mandíbula batiente....
Conozco a algunos poetas, pocos, -incluso de la misma “red”-, que son capaces de decir cosas (quizá también de cierta importancia) y al mismo tiempo dejar en el poema, alguna tilde de humor -del sano, no del humor burdo y con saña- Y no creo que por ello su poesía se devalúe en alguna manera. En absoluto, todo lo contrario. Hay quien defiende que la buena poesía -o el buen arte en general- sólo puede surgir como subproducto de los estados desastrosos y dramas. Puedo afirmar, con casos concretos, que esto no es necesariamente real.
Pienso que el poema debería reflejar su “total”, el “total”, y no siempre, el mismo, el peor y sesgado “parcial”. Y que la POESÍA tampoco debería merecese la etiqueta de “el género melancólico y triste”. Pienso que, al igual que en una misma novela se contiene un abanico de sentimientos, un poema no solamente también lo admite, si no que incluso sería más rico y exacto de hacerlo.
Ello exige la flexibilidad y la altura de visión de un acróbata, que aun sabiendo que se la juega...
........................................
No tiene mucho que ver con lo expuesto pero, para dejar un buen sabor de boca, me gustaría cerrar esta pequeña defensa del rescate del humor en la poesía, con esta coplilla popular:
Después vendrán -ellos mismos- a rogar, que por favor, nadie se piense que siempre se encuentran sumidos en ese estado depresivo y que también les gusta ir al cine y bailar salsa y cocinar y contar chistes y reír, con ganas, jugando con sus hijos, y reír a mandíbula batiente....
Conozco a algunos poetas, pocos, -incluso de la misma “red”-, que son capaces de decir cosas (quizá también de cierta importancia) y al mismo tiempo dejar en el poema, alguna tilde de humor -del sano, no del humor burdo y con saña- Y no creo que por ello su poesía se devalúe en alguna manera. En absoluto, todo lo contrario. Hay quien defiende que la buena poesía -o el buen arte en general- sólo puede surgir como subproducto de los estados desastrosos y dramas. Puedo afirmar, con casos concretos, que esto no es necesariamente real.
Pienso que el poema debería reflejar su “total”, el “total”, y no siempre, el mismo, el peor y sesgado “parcial”. Y que la POESÍA tampoco debería merecese la etiqueta de “el género melancólico y triste”. Pienso que, al igual que en una misma novela se contiene un abanico de sentimientos, un poema no solamente también lo admite, si no que incluso sería más rico y exacto de hacerlo.
Ello exige la flexibilidad y la altura de visión de un acróbata, que aun sabiendo que se la juega...
........................................
No tiene mucho que ver con lo expuesto pero, para dejar un buen sabor de boca, me gustaría cerrar esta pequeña defensa del rescate del humor en la poesía, con esta coplilla popular:
Cómo quieres que te quiera,
si no te puedo querer;
me has hecho unos pantalones
con la bragueta al revés.
si no te puedo querer;
me has hecho unos pantalones
con la bragueta al revés.
Coplilla recogida en el libro -SAL GORDA, cantares picantes del folklore español- de Manuel Urbano (Hiperión 1999), en la que -según el autor- "está elocuentemente de manifiesto el desgarro de la impotencia, claro, en la doble acepción del término".
v


16 comentarios:
Tengo a la niña en brazos y me va a destrozar el teclado, lo que quiere decir que ahora no puedo explyarme, ya volveré, pero estoy de acuerdo contigo en que el poeta en cuanto se mete en "la piel de idem" parece que pierde todo el sentido del humor. Yo creo que lo que pasa es que eso de cuadrarse el ombligo a miradas debe de cansar mucho y se ponen de mala leche, jajajaja.
Seguiré este debate, que promete.
Qué pasa con tus poemas, Victor, por qué nos castigas sin dejarnos leerlos?
Un abrazo enorme, gato.
Vamos a ver Gato Estepario de los c.....nes.
Qué digas éso tú, que nos negado el pan y la sal, es muy fuerte bonito.
No, tú no. Tu ni de tristezas ni de alegrías, tú a tu bola, calladito ¿Verrrrrrrrrdad? pero pides que los demás poetas hablen de sus "totales"
Pues te voy a decir una cosa: Ofrecer la tristeza es ofrecer lo más profundo e íntimo e incorpartible.
Esperamos en los otros poetas un abrazo, la solidaridad, el entendimiento.
La alegría es mucho más fácil y es suficiente con dar una patada a una piedra.
Todo el mundo estás dispuesto a la alegría.
Yo práctico la ironía negra como el azabache muy gustosamente y tan contento.
Cuando quieras, Ana -o mejor dicho, cuando te deje tu reina-. Sabes que tienes las llaves de la casa para entrar y salir, sin permiso, cuando te apetezca. Lo espero con mucha curiosidad e interés.
Este es un post que llevaba meses madurando la manera de exponerlo para no llegar a herir sensibilidades, porque es un tema de cierta delicadeza, que camina sobre una linea muy fina, que puede incomodar un poco.
Ahora estoy de año sabático, y sigo escribiendo estas cosas para que no se olvidéis de mi, canallas.
UN BESO GRANDE.
A BLETI.
jajaja Eso es cierto, últimamente estoy de un tacaño que no me soporto a mí mismo. Bueno, dije que ahora iba a estar un par de años sin escribir, como autocastigo. A ver si puedo soportar el "mono".
-LA BÚSQUEDA DEL ABRAZO- Aunque sea anónimo, sin rostro, sin piel, ni olor. Ciertamente la razón que argumentas, es de mucho peso. Es como una llamada -y en casos desesperada- a través del éter cibernáutico. Me convences.
Pero aún tengo problemas para entender esa disociación, esa dicotomía de personalidades. La transmutación anormal que se produce nada más empezar a contar sílabas.
A sus pies, BLETI.
Muy agradecido por tu visita.
Vengo de segundas, a ver si es posible que esta vez Endesa no me joda la marrana.
Que digo yo que el que es sieso lo es en su vida normal y en su vida de poeta, y el que tiene tendencia al endiosamiento, se endiosa hasta por hacer un huevo frito. Como diría un pijo : “ O sea, porque yo lo valgo”.
En endiosado no crece ni una coma, se para porque está convencido de haber alcanzado el cénit. Yo he podido observar, en estos tres años y pico que llevo pululando por foros y blogs, que hay gente que no ha dado ni un solo pasito adelante y, curiosamente, son gente de la más tenida en cuenta y más laureada – tendríamos que volver un día de estos sobre lo de los laureles en los foros. Estoy convencida de que L8 hizo lo más correcto de todo, quitar los laureles- y, por supuesto, es la gente que desprecia a todo el que no cuadre con su “métrica”. Yo llego a la conclusión de que se han quedado ciegos por tanto mirarse el ombligo.
En fin, espero no haberme puesto demasiado trascendente, porque en realidad lo que me hubiera pedido el cuerpo lo resumo en dos o tres versos de mi último poema:
De qué vas tú, gañán,
de qué guindo caíste.
Diocesillo en tu triste mundo de garabatos.
Un besazo enorme, Victor.
Que se me olvidaba. Qué pasa con la presentación de L8, vas o no vas? Venga anímate que llevemos una buena respresentación de Andalucía.
Otro beso
ELMENTIROSO.
Gracias por entrar en este blog y por tu comentario.
Yo también practico la ironía, más de lo que me gustaría o de lo que debiera. De verdad.
Pero de vez en cuando me da por hacerme estas preguntas a mí mismo:
¿tengo que estar triste o que ande el mundo mal para escribir poemas, o al menos, para que me salgan "bonitos"?
¿escribo poemas porque estoy triste? O ¿me pongo triste después de escribirlo?
¿me pongo triste cuando leo poemas en general, míos o de quien sea?
¿después de leer poemas de tristezas de los demás, se me quita la mía y entro en bienestar?
¿con LA POESÍA ocurre igual que con los periódicos, que se venden más las catástrofes que las buenas noticias?
Y sobre todo, si el poeta ríe cuando no escribe -con sus colegas, etc...-, porqué no lo hace también cuando escribe. Al menos, de vez en cuando.
Los lectores pensarán que me como el coco vilmente. Y yo les doy la razón.
UN ABRAZO SINCERO, compañero. GRACIAS de corazón por entrar.
Hola Víctor,
todo eso del sentido del humor y escribir cosas "alegres" está muy bien. Hay gente que lo hace, he leído.
Pero sinceramente, de todo lo que se ha dicho aquí, sin menospreciar a nadie, a mi me interesa la pregunta de Ana ¿Vas a venir el sábado 14 a Madrid, para la presentación de la antología de L8?
Yo espero y deseo que sí.
No te niegues, por favor.
Un abrazo.
Gio.
Jajaja, claro, Ana. Coincido.
Pienso como tu, que esa seriedad trascendente se da sobre todo en los que tienen grandes pretensiones y se llegan tensar mucho con cualquier cosa. En la vida diaria se relajan y ríen -como debe de ser lo normal- y en el proceso del rimando, se tensan y fruncen mucho el ceño como si le llevaran al paredón.
Siempre me ha gustado mucho la NATURALIDAD. Ya sabes, lo que tu practicas y por lo que me enamoré de tu amistad.
Recuerdas que cuando entré en LIBERTAD 8, me di a conocer, precisamente, a través de aquellos poemas donde me reía ,sobre todo, de mí mismo y de mis situaciones. Creo que el que sabe reírse de sí mismo, ya tiene la mitad del camino recorrido. Y te juro que cada día encuentro más motivos para reírme de las cosas que me suceden y de las respuestas que doy a las situaciones que se me presentan. Todo depende de como lo quieras vivir: como una simple situación hilarante, cotidiana, común a las del resto de los mortales, o como un grandísimo acontecimiento dramático-catastrófico y sacro-excelso "de la muerte", jo. NATURALIDAD.
Bueno, LA POESÍA para mí, si te soy sincero, también es una cosa seria, pero también debemos aprender a quitarle un poco de hierro, como a la vida, de tanto en tanto.
Ojalá pudiera ir a Madrid, amiga. No sabes cuanto me gustaría, pero creo que lo voy a tener un poco complicado. Tomaros una por mí.
BESOS MUCHOS.
GIO.
Jajaja, vale amigo. Gracias.
Me voy a tener que ir a vivir a Madrid, porque me estoy perdiendo todas la "movidas": partidos de fútbol, recitales, presentaciones,...
Tendría que coger el hatillo, como BATANIA, y trasladarme al ojo del huracán, para acabarlo de revolucionar. Entonces ibais a saber lo que es bueno.
Me estoy quedando descolgao, pero qué se le va a hacer.
Veo difícil que pueda ir a la presentación. Si es así, tomaros una por mí.
UN ABRAZO.
a veces, por más que quieras, no hay modo Victor... ahora, y recién ahora, está cambiando mi escritura... he escrito cosas terribles en momentos buenos; en lo personal, había un mar de fondo que me trababa la mano por decirlo de alguna manera, y lo que escribía era el reflejo de ese mar de fondo... pero a veces la forma es la que te lleva, y las palabras pertinentes para esa forma son tales, y no otras, aunque quisieras que fueran más alegres o algo así.
MYRIAM
Quiero agradecerte tu aportación, antes que nada. Porque, ciertamente, me facilitas el comprender mejor esta cuestión. Me haces recordar que son ciclos que todos, casi sin excepción, hemos transitado y que en cualquier momento, volvemos a transitar recurrentemente.
Lo que sí es cierto, es que el género poético es quizá el único, donde prácticamente es imposible suplantar estados de ánimo. Siempre será un espejo fidedigno de los momentos que vivimos. Un poema es casi insobornable. Lo que ofrece el poeta, simple y sencillamente -ES- Como bien dices, aunque se prefiriese escribir de otra manera, aquí, el CORAZÓN es el único que manda.
Esta mañana también se me ofrecía en un libro que estoy a punto de terminar su lectura, otra explicación que también me ayudaba a comprender mejor.
Parece mentira que cuando buscamos explicaciones, raudas aparecen por muchas y diferentes fuentes, como si estuvieran atentas a que se produzca nuestra llamada.
UN ABRAZO SINCERO, MYRIAM. gracias.
Excelente posteo Víctor sobre el humor de los poetas. Y estoy de acuerdo con tus puntos de vista. No me considero poeta, ni mucho menos (Dios no lo permitiría jamás!). Solo escribo con humor, tratando de lograr a través del absurdo, al menos arrancar alguna sonrisa.
Los poetas se toman muy en serio el tema de escribir. Y ni que hablar de lo que pasa en la Bloggósfera. Tod@s es@s pelmaz@s con sus supuestas inquietudes poéticas, que en la mayoría de los casos son solo comezones afiebradas que muestran el patetismo de una vida en soledad.
Pero tiene cierta lógica. El que escribe, suele separarse de su persona. Deja de ser él para meterse en la piel del escritor. Y en la web sucede algo semejante. Dejamos de ser nosotros para mostrar lo que queremos que los demás vean. Solo una parte parcial de nosotros. Como vos decís: Nunca el total.
En fin, da para largo.
Voy a seguir pasando por acá.
Saludos.
JOHNNY
Cierto, es un tema que da para mucho y que desde hace tiempo me ha robado bastante la atención.
Tú intervención es un acierto, también por el hecho de haber introducido la palabra -ABSURDO- Ahí es donde se han movido los humorístas de raza, los que no se han agarrado a lo fácil de la imitación caricaturesca, es decir, a la ridiculización. Y la poesía también permite el uso puntual del ABSURDO, con lo que se consigue descargarla del riesgo de patetísmo que en ocasiones se corre.
Reir es signo de inteligencia y saber reirse de uno mismo es doblemente inteligente.
Te agradezco tu participación y enlazo la dirección de tu blog.
SALUDOS.
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