sábado 27 de febrero de 2010

-MONEDA DE FUEGO.














V

Una moneda al cielo y en mi cara su toque de fuego.
Brisa regresa y en su juego pasa
que la fría brisa trae olores a campos incendiados
que la brisa fría huele y queda
Conciertan aves diminutas
sobre pentagramas de árboles desnudos por invierno
y la luz marcha y prepara a la ceniza de la noche su nido.
Esta tarde ya puedo atravesar el cristal del aire
y llegar a la colina más lejana que mi ojo alcanza.
Y durante el vuelo, tocar verdes
que brotaron del barro para alfombrarlo.
Esta tarde ya puedo
abrir las manos al frío de la noche y sus inquilinos más ciegos.
La moneda del fuego tocó mi cara y aquí está conmigo.

V




Cada vez que puedo, al aterdecer, subo a las almenas del castillo de mi ciudad para leer un poco. Me gusta despedir al Sol. Como agradeciéndole -o yo qué sé- su luz, su calor.
Sé que son boberías, simplezas, y que además no es él quien se va cada tarde, sino yo el que, como una peonza, no dejo de dar vueltas a su órbita, subido en esta gran pelota, junto con todos vosotros. Pero ésto me hace sentir bien -muy bien- Como en comunicación.

sábado 20 de febrero de 2010

- ESTE BLOG SÓLO READMITE...
















Este blog sólo readmite a lectores readmitidos.
Este blog invita a lectores menos recluidos.
Remite a los lectores poco invitados.
Evita a los lectores muy revitados.
Este blog sólo te invita.
Este blog invita sólo a los lectores remitidos.
A los lectores menos revitalizados.
A los menos recomendados.
A los menos redimidos.
A los lectores "Menos".
Al menos a mil inadmitidos.
No dimite. Este blog remite.
Este blog percute, permite.
Este blog omite sólo a lectores omitidos.
E imitados. Limitados.
Este blog,
este blog,
este blog de las entretelas no me somete.
Comete a los lectores cometidos. Recitados.
Este blog reevita a los lectores reditados.

Este blog,
este blog,
este blog simplemente te invita.
O no. O yo qué se. Ya lo veremos.
Ya me lo pensaré. Ya me lo pensé.



V.

martes 9 de febrero de 2010

- VITAE CURRÍCULUM.

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Si se me pide que revise mi vida,
te advierto que me es casi imposible.
Ya me empiezan a desfilar

cientos de rostros sin nombres y nombres sin dueños
-por qué sumidero se fueron todos
y quiénes eran, por cierto-
y comienzo a verme
como otro personaje de aquellos días
muy extraño a mí mismo.
Sólo me va quedando el hoy
con su sentimiento propio,
el sedimento de la experiencia en bruma indefinida
y la mirada del Sol, limpia
-que nunca me falte, por favor,
ni siquiera muerto-

Esto le decía el soldado Pompino a Sextilio
mientras dejaba caer el vino
intencionadamente, sobre una calzada romana,
ebrios, bajo un sol de cojones.

V

lunes 8 de febrero de 2010

- DIÁLOGOS DE PELÍCULAS. -en tierra hostíl-


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A veces, en las pelis hay diálogos que nos conectan, que nos llegan.
En la peli "EN TIERRA HOSTÍL" recientemente estrenada, un padre joven que está en la habitación de su hijo, de menos de un año de edad, en una escena llena de ternura le dice:

-Siiiiii, te encanta jugar con eso.
Te encantan todos tus animalitos de peluche.
Quieres a tu mamáaa, a tu papáaa...
Te gustan tus pijamas. Y todo te encanta. Siiii
¿Pues sabes una cosa, amigo?
Cuando te hagas mayor, algunas de las cosas que te gustan ya no te parecerán tan especiales. ¿Sabes? Como el muñeco de la caja. Y puede que te des cuenta que sólo es un trozo de trapo relleno.
Cada vez habrá menos cosas que te importen realmente. Y para cuando tengas mi edad, puede que ya sólo quieras una o dos.
En mi caso, sólo hay una.

Según la crítica, el actor, ni guaperas ni macho men, "Jeremy Renner, que ya ha ganado una docena de premios en Estados Unidos por esta interpretación, es uno de los candidatos al Óscar. Transmite verosimilitud por este personaje difícil que vive al límite" Interpreta a un sargento de los EEUU, desactivador de explosivos durante la 1ª fase de la invasión a Iraq. En sus misiones trata de salvar vidas, o piernas, o ......
Pero la verdad es que este mismo monólogo, que realiza con su hijo bebé, también me hubiera salido a mí en cualquier poema, sin haber pasado por una situación límite de guerra, porque habla de los desencantos. Todos vamos descubriendo poco a poco los muñecos de trapo rellenos y nos vamos quedando cada día con menos cosas en el camino.



V